CESM inicia su campaña de defensa de la Atención Primaria con reivindicaciones urgentes

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La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) pone en marcha en este mes de marzo su campaña en defensa de la Atención Primaria, que contará con una serie de movilizaciones y recordatorios de las principales reivindicaciones del primer nivel asistencial distribuidas según su urgencia, todo en un intento de paliar la situación insostenible por la que atraviesa este nivel sanitario.

Se trata de un primer paso encaminado a la defensa de los profesionales de Atención Primaria que en su recorrido aunará al resto de médicos para confluir en una gran manifestación de toda la profesión el próximo mes de mayo en Madrid, recuperando así las concentraciones restringidas por la pandemia y que tendrá como objetivo recordar las reivindicaciones que la Confederación mantiene desde hace años, puesto que tanto tiempo después aún no se ha solucionado ninguna de ellas y es necesario volver a poner en valor a los médicos del Sistema Nacional de Salud.

El contexto social en que hoy nos encontramos resulta demoledor, saliendo de la 6ª ola pandémica por el SARS-CoV2, con unos profesionales que nos sentimos exhaustos, en especial el colectivo médico, tras las sobrecargas asistenciales a que se ha visto sometido para dar cobertura a las necesidades de los ciudadanos que demandaban asistencia en el SNS; desmotivados por las pésimas condiciones laborales y la escasez de plantillas, sin que por las correspondientes autoridades sanitarias se aporten soluciones más allá de los parches coyunturales, siempre a expensas de empeorar las condiciones del ejercicio profesional; hartos de seguir con unas retribuciones que no responden a la responsabilidad exigida y que cada vez se distancian más de las de los países de nuestro entorno; cansados de la deficiente regulación de la jornada laboral en la que las guardias médicas obligatorias, tanto en su modalidad de presencia física como de localización, aplastan, como una gran losa, la salud y la conciliación de su vida laboral y familiar; indignados de ser ignorados sistemáticamente en los órganos de participación y de toma de decisiones en todo lo que afecta a su profesión; explotados, con unos contratos indignos y de alta precariedad que se manifiestan ya desde la etapa del MIR.

Todas estas circunstancias se están manifestando en este momento de forma especialmente cruda y con gran virulencia en la Atención Primaria del SNS, por lo que desde CESM demandamos las siguientes medias, muchas de ellas idénticas a las de los otros ámbitos asistenciales de la sanidad pública de nuestro país, clasificándolas según su urgencia.

Reivindicaciones de aplicación inmediata

  1. Una inversión económica urgente finalista para AP destinada a medidas inmediatas que permitan la sostenibilidad económica y funcional de la misma.
  2. Una oferta de contratos estables y definidos para facultativos especialistas en MFyC y pediatras en AP.
  3. Un aumento de plantillas con creación de las plazas de facultativo, necesarias para que estos desarrollen todas sus competencias y para cubrir las ausencias ordinarias y extraordinarias, y cumpliendo los criterios de calidad con 1.250 tarjetas sanitarias individuales (TSI) para los médicos de Familia y 900 para los pediatras, con una creación progresiva en los próximos 3 años siendo el primer año al menos del 30%.
  4. Un claro liderazgo del médico de Primaria en la gestión de los Equipos que permita la toma de decisiones sobre organización, estructura y recursos humanos y materiales necesarios. Es necesario que no se pongan más en duda las competencias del médico, lo que se obtiene mediante la creación de un reglamento de equipos de Atención Primaria donde se recojan claramente las funciones y competencias de cada miembro del equipo según la legalidad vigente.
  5. Un límite en las agendas de los profesionales con 30 pacientes como máximo (repartidos entre 25 de demanda presencial, telefónica, domicilios y 5 de urgencias).
  6. La disminución en consulta de la burocracia no relacionada con la asistencia clínica con objetivo de reducirla a cero.
  7. Delimitar en la jornada laboral el tiempo dedicado a formación continuada y a investigación.
  8. Establecer por ley el límite de las demoras en Atención Primaria para todo el territorio nacional.
  9. Una definición de las herramientas de gestión dentro y fuera de la jornada ordinaria, voluntarias y correctamente remuneradas, para paliar el déficit de facultativos mientras exista y evitar demoras en AP (con la hora extraordinaria a precio superior al de la hora ordinaria).
  10. La implicación de los Servicios de Salud Laboral en la vigilancia de la salud y de las condiciones de trabajo de sus profesionales y aplicación de medidas protectoras por parte de los responsables.
  11. Un aumento retributivo a los médicos de AP que permita equiparar su salario al sueldo medio de los médicos en Europa, duplicando el salario actual mediante el aumento del precio de las TSI, de forma que se llegue a un salario que sea el doble del actual en 5 años, siendo el primer año de al menos el 25%, revirtiendo además en este primer año los recortes que se soportan desde el 2010 en trienios, pagas extra, etc.
  12. Una mejora de las condiciones laborales y retributivas de la Atención Continuada, que debe ser reconocida como jornada ordinaria y por tanto ser retribuida como tal, con reconocimiento de la jornada nocturna y la minoración que esto implica y con los descansos correspondientes.
  13. Un reconocimiento de la exención de guardias a partir de los 55 años y de los módulos compensatorios correspondientes.
  14. La implantación de sistemas de seguridad en todos los centros de Primaria, con planes y financiación adecuados para que sean eficaces, con denuncias a la Administración que no ponga las medidas adecuadas para evitar los riesgos a los profesionales además de aquellas contra los agresores, con sanciones ejemplarizantes.
  15. El abono del kilometraje para aquellos médicos que tengan que hacer desplazamientos a distintas poblaciones.

Además de las mencionadas anteriormente, existen otra serie de medidas que se deben aplicar a medio plazo, como son;

  1. El estudio de las necesidades reales de la población, teniendo en cuenta la casuística y los múltiples factores que influyen en la demanda de las consultas, que debe ir acompañado del oportuno registro de profesionales.
  2. Fomentar la estabilidad con la creación de las vacantes precisas para las futuras generaciones de médicos de Familia y pediatras en los próximos años.
  3. Establecer incentivos económicos para las áreas de difícil cobertura.
  4. Asumir que las plazas MIR tienen que dar respuesta a las necesidades de la población y asegurar así el recambio generacional mediante el aumento gradual de plazas MIR de médico de Familia y de pediatras, junto con el correspondiente aumento de Unidades Docentes.
  5. Incentivar la figura del tutor, puesto que si no tienen las condiciones necesarias para ser docentes no se tendrá capacidad para aumentar las plazas MIR, y para ello es necesario limitar las consultas. Por otra parte, si no hay incentivos y reconocimiento de la figura del tutor no habrá tutores y por tanto será imposible seguir formando residentes.
  6. Establecer planes de contingencia para los próximos años que incluyan incentivos económicos para los médicos. De esta manera se podrá suplir el déficit que se va a vivir de médicos de Primaria debido a las jubilaciones y a la pérdida de interés por la especialidad debido a las condiciones de trabajo.

Todas estas medidas son necesarias para revertir la dramática situación actual, pero deben estar enmarcadas dentro del objetivo final, que es tener una Atención Primaria sólida y saneada que deje de tambalearse por la inacción de la Administración. Para ello no se deben olvidar las reivindicaciones a largo plazo, que pasan por:

  1. Unos Equipos de Primaria dotados de capacidad resolutiva y que puedan aumentar la cartera de servicios, algo que se consigue mediante la creación de plantillas suficientes como para permitir abordar nuevos retos, además de cubrir incidencias.
  2. Un estudio anual prospectivo de las necesidades de los residentes de las especialidades de Atención Primaria.
  3. Unos salarios de los médicos en España que permitan que sean competitivos con aquellos de los países del entorno.