Sr. Núñez Feijoo ¿sólo un ignorante?

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Los miembros del gobierno, de uno democrático, se examinan todos los días ante los ciudadanos. Que esperan de ellos que vigilen lo que hacen sus departamentos con honestidad, claridad y transparencia entre otras cosas. Porque no nos dirá que están de floreros.

Por eso cuando declara «Quen se examinaba non era un membro do Goberno». Está ignorando la premisa fundamental de un gobierno, el examen a que debe someterse ante la sociedad y el ejemplo que a diario debe dar. Porque la ética y la moralidad deben ir más allá de lo recogido por el código penal, sobre todo cuando de cargos públicos hablamos, «lo de la mujer del césar vamos».

Que usted diga en el ascenso del facultativo no hubo «privilexios nin prexuízos», ni mucho menos nepotismo, podemos entender el final porque trate de defender que lo de su prima y su marido tampoco es nepotismo. Pero lo de la falta de privilegios cuando la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) habla de «desviación de poder» y «falta de motivación clamorosa», es cuando menos, increíble.

Asi mismo insistió, Sr. Núñez Feijoo, en circunscribir el caso a un «proceso interno dun hospital» cuya «responsabilidade concreta» recae «moi claramente» y de manera exclusiva en el CHUS. Pues mire, por donde, tampoco es un proceso interno, porque, una alto cargo del Sergas, avaló el ascenso del marido de la conselleira.

Y si eso fuera como usted dice, Sr. Núñez Feijoo, ¿qué medidas ha tomado contra los, según usted, responsables directos del desaguisado?, no seguirán por ahí con un carguito ¿no?.

Claro que en Galicia ya conocemos que se olvida de fotos, de viajes, de papeles de contrataciones que va a enseñar y casualmente se pierden. De fusiones que crean cajas solventes que luego hay que malvender. En fin, de poner en venta al mejor postor a media Galicia, y todo como si fuese usted un alma cándida que nunca tiene que ver con nada.

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«Todo esto empaña la imagen del político honesto»

«porque fue 16 años mi adjunto, y era el que menos currículo y trayectoria asistencial tenía de los tres. A todos nos llamó la atención que optase al puesto porque su mujer era la gerente entonces. Incrédulo de mí, creí que lo hacía como entrenamiento para presentarse después a una jefatura de sección», dice Varo